lunes, 20 de abril de 2015

Surtidores de combustible de otros tiempos, en Palma del Río


En nuestra antigua casa había una estufa de petróleo. Eso, al menos, creía yo, pues así la llamaban, aunque nunca la vi funcionando. Era como uno de esos quinqués que encontrábamos en las películas del oeste, aunque más grande, con otra forma. Como las lámparas de queroseno, aunque se apoyaba en el suelo, pues su función no era iluminar, sino calentar. Algo parecido a la de la imagen.

Estufa de petróleo similar a la de mi antigua casa

Siempre me pregunté de donde sacaban el petróleo con que alimentar la estufa en otros tiempos, pues yo lo que ya conocí entonces era las gasolineras, los establecimientos donde se vendía gasolina (la normal y la super) y el gas-oil, para coches o vehículos y maquinaria agrícola, o el combustible para las motos. Pero allí no se veía comprar petróleo para estufas o quinqués (ya se usarían poco). Aunque no solo surtían directamente al depósito de los vehículos, sino que podías llenar aquellas latas que muchos llevaban en los maleteros de los coches, por si se quedaba vacío el depósito en un largo viaje, cuando las carreteras eran otra cosa y no viajábamos por autopistas, ni autovías, y encontrar una gasolinera en kilómetros de marcha era casi una suerte.

Unos de los antiguos carteles de las entradas de Palma, con Pepe Godoy del grupo "Los jóvenes lobos"

De niño conocía pocas gasolineras, pues en mi casa no había coche ni moto. Mi padre tuvo un coche, un "medio huevo", pero yo no llegué a disfrutarlo. Estaban la gasolinera de la Avenida de la Diputación (ahora María Auxiliadora), de Pepe Morales, y más tarde la de Los Toreros, en el Cerro de Belén, en el cruce de la carretera Córdoba-Carmona, cuyo nombre vendría por los carteles que había en las entradas del pueblo en forma de burladero de plaza de toros, con la leyenda "Palma del Río, cuna de grandes toreros", y que desapareció con el nuevo puente sobre el Gualdalquivir, y alguna más, como la de la Avenida de Santa Ana, cerca de la antigua y desaparecida ermita, donde trabajó mi amigo y medio pariente Rubén Cárdenas tras dejar el colegio San Sebastián. La más conocida por mí la que había en el arco de la Calle Ancha, concretamente en la entrada de la Avenida de La Paz, entre la casa de Raso y los talleres de Carmona, la gasolinera de Callejón

La ermita de Belén, con la antigua gasolinera de Los Toreros al fondo.

De esa gasolinera es la foto de inicio de la entrada, imagen que me proporcionó Pepe Martín, donde se ve a su padre, Rafael Martín Callejón, en la que le vemos con unos 18 años o menos, trabajando en el primer surtidor, un solo poste, con las compuertas abiertas, para sacar la manguera, con la que están llenando un barril metálico. Luego luego hubo dos postes de suministro, cubiertos con unas pequeñas marquesinas, como sombrillas, que era el que heredaría Teresita Callejón y años más tarde se trasladaría a la misma Avenida de la Paz, pero cerca del Instituto de Bachillerato, su ubicación actual. Rafael aparece con un compañero, Almenara, ya fallecido. Rafael, conocido como “Rafalito Callejón”, fue chófer del camión de bomberos que tenía Callejón, el concesionario de la basura, un camión de depósito largo y de color rojo, que se usaba preferentemente para el riego de los jardines y las calles. La famosa “Pipa del agua”. Fue así porque era de los pocos que tenían carnet de conducir para ellos en aquellos tiempos. Él se los sacó de joven y vinieron de Córdoba a examinarle. También fue conductor de Alonso Moreno de la Cova, de uniforme y gorra de plato. Todo un profesional del automovilismo, y una persona educada, y de personalidad amable y entrañable, a la que agradezco (a él y a su hijo) el haberme facilitado la foto y datos sobre los surtidores. Pues hablando de ello surgió la duda sobre otro del que publico una fotografía de Miguel Santos Enriquez, mi suegro.


En la imagen, datada el 10 de diciembre de 1941, aparece mi suegro, que es el que sostiene la boina (el del centro). Los otros dos acompañantes no sé quienes son, aunque aparecen en otras fotografías de la misma colección, alguna ya publicadas por mí en otras entradas, como, por ejemplo, la de El Paseo. Es una foto humorística, donde están de broma los amigos, y simulan llenar la boina con el combustible suministrado con la manguera del surtidor. No conocíamos dónde estaba ese surtidor de combustible, pues la imagen es pequeña, hasta que Rafalito Callejón nos lo aclaró. Resulta ser un poste de petróleo que había a la entrada del pueblo, en el paraje conocido por Vistalegre, en la curva que hace la carretera al dejar el Cerro de Belén, para entrar ya en el puente antiguo sobre el Guadalquivir. Lo que se ve detrás es el río, junto a una casilla.


En esta otra foto, de Manolo Godoy, el del "Bar El Latero", se puede apreciar en su contexto. Corresponde a un reportaje fotográfico que hicieron Manolo y mi suegro (eran grandes amigos), durante la riada de 1963. Miguel Santos también hizo una foto similar, pero es en ésta donde se aprecia mejor el surtidor, que, por cierto, aparece con las compuertas cerradas. Es el señalado con una circunferencia roja.


Y Rafalito nos aclaró que ese era el surtidor de Flores (padre de José Flores Medina, y abuelo de mi amigo Antonio Flores Tirado, profesor de los Salesianos), que instalaron en 1928 y solo servía petróleo. Con lo que volvemos al inicio de nuestra exposición. Ya sabemos dónde vendían petróleo también, en el surtidor de Flores. Claro que éste tampoco lo conocí, pero con esta broma de mi suegro queda para guardar en la memoria algunas de esas instalaciones "de servicios industriales" y domésticos de Palma del Río.

11 comentarios:

Juan Carlos Quesada Perez dijo...

Jajaja, en pocos días he tenido recuerdos en varias platicas de Manolo y el "Bar latero". Estaba enfrente de mi casa y recuerdo las interminables tertulias de futbol y de toros que se escuchaban por toda la calle feria. Sus banderines de los equipos de futbol que cambiaban de posición semana a semana, y el ultimo de la tabla con una bombillita roja... y ese olor a taberna, a madera vieja y vino añejo. Gracias Francisco por estos recuerdos.

Francisco Javier Domínguez dijo...

De nada, Tito. Me alegra que te gusten mis evocaciones. Por cierto, de Manolo y el Bar El latero escribí dos post hace tiempo. Por si los quieres ver, éstas son sus URL:

http://celtibetico.blogspot.com.es/2010/11/bar-el-latero.html

http://celtibetico.blogspot.com.es/2010/12/bar-el-latero-algunas-anecdotas.html

Conchi Santos dijo...

A propósido de dónde se vendía el petróleo.
En mi casa había un quinqué, con el que nos alumbrábamos cuando se iba la luz, que consumía "petróleo". Tiempo después, alguien me dijo que era queroseno.
Mi madre me mandaba a comprarlo a casa de Eulalia, abuela de Curra Velasco que vivía en el mismo lugar donde hoy se encuentra la casa de Curra.

Francisco Javier Domínguez dijo...

Gracias, Conchi. Ya sabemos más de esos artilugios y del combustible que necesitaban. Con el tiempo se fueron perdiendo. Recuerdo que en una de las entradas del bar El Latero salía un quinqué en una foto.

Manuel Montero dijo...

El nombre de "Los Toreros" le venía porque cuando se construyó el "Cordobés" estaba en pleno apogeo, resaltar que la marquesina, (techo),en principios era una "Montera", la cual por motivos técnicos, en aquella fecha, y hablo sobre finales de los 60´s, tuve los planos en mis manos, era una idea preciosa, al igual, que si recordaís había un jardín en el cual estaba un cartel luminoso de "Los Toreros", con su "Pica" y par de "Banderillas".
Antiguo trabajador de E.S. "LosToreros" hasta su cierre. Gracias por estos recuerdos.

Francisco Javier Domínguez dijo...

Muchas gracias por tu aportación, Manuel Montero. Lo de la marquesina en forma de montera no lo sabía, pero sí recuerdo la pica y las banderillas del jardín. Eché muchas veces gasolina en esa gasolinera, pues me venía bien para los viajes a Córdoba. Allí conocí a un primo de Rubén Cárdenas, del que hablo en el post, trabajando. No sé si serías tú.

Manuel Montero dijo...

El mismo, que algunas veces hemos coincidido en algún evento en Palma del Río.Un saludo

Francisco Javier Domínguez dijo...

Ya me parecía. Seguiremos coincidiendo por aquí. Un saludo.

molinero dijo...

Yo si vi esa estufa encendida

Francisco Javier Domínguez Peso dijo...

¡Ah! ¿sí? Yo no recuerdo eso. Tuviste suerte jajaja. O yo ya tengo menos memoria.

Jose Exposito dijo...

En la Calle Sanchez, que fue donde yo me crié y muchísimos Palmeños de mi época, en una casa, aproximadamente en la mitad de la calle de los números impares, había una casa y una señora que se llamaba Setefilla (Fillita para los de la Calle Sanchez, vendia Petroleo de unos bidones que tenia en la casa para el suministro de las cocinas que funcionaban con petróleo
Esta señora era la madre del gran picador de toros que formó cuadrilla de Diego Puerta durante muchos años que se llama ó llamaba Curro Toro, (dos grandes personas que yo recuerdo con gran cariño)